jueves, 3 de octubre de 2013

COMENTARIO El Papa Francisco insiste en la prioridad de la oración


El Papa Francisco está subrayando constantemente que la tarea inmensa que tiene la Iglesia por delante –es decir, la gran tarea que tenemos todos por delante-  sólo es posible con una gran humildad y con mucha oración, para dejarle al Señor que realmente sea Él quien actúe.  

Pensar que todo es cuestión de reformas estructurales –dentro por supuesto del proyecto básico instituído por Jesucristo- supone una enorme ingenuidad histórica Por eso conviene destacar la insistencia del Papa en temas tan elementales como el tema de uno de sus últimos tuits.
Sin verdadera oración no haremos nada: sólo estorbar la acción del Espíritu Santo.

A este propósito quiero recordar unas palabras de Benedicto XVI acerca  de los nuevos medios para comunicación: existen redes sociales que, en el ambiente digital, ofrecen al hombre de hoy ocasiones para orar, meditar y compartir la Palabra de Dios.

Y como el bien es difusivo de por sí, os invito a descargar de Play Store una formidable aplicación gratuita llamada RezaEnMetro (=rezar en el Metro).  Con ella podréis oir en audio una meditación diaria predicada por un sacerdote.  Ya no vale la excusa de que “tengo mucho trabajo, estoy demasiado ocupado, para dedicar un rato cada día al recogimiento interior, para oír la Palabra de Dios, para orar”. No vale esa excusa porque en medio del ajetreo diario, en el Metro, en un autobús, por la calle, en una sala de espera, con los casquitos puestos, podrás aislarte externamente  y hacer un rato de oración. 

J. S.